Corrupción
La lucha contra la corrupción, las ilegalidades y los delitos constituye una cuestión de primer orden en los momentos actuales como vía para garantizar la eficiencia de la economía en su conjunto y la protección de los bienes del pueblo.
Son muchas las manifestaciones negativas que se presentan en los momentos actuales en esta esfera las cuales están determinadas en la mayor parte de los casos por el incumplimiento de las medidas orientadas en este sentido a partir de los esfuerzos que se realizan desde hace años y que generan análisis reiterados en los distintos órganos de dirección.
En relación con este elemento consideramos oportuno insistir en la necesidad de que cada colectivo tenga cabal conciencia del papel que le corresponde jugar y en igual medida cada uno de sus integrantes sienta la necesidad de cumplir la parte asignada sin esperar a que los demás lo hagan por el.
Por supuesto que la solución no es que unos se velen a los otros sino que todos cumplan y al mismo tiempo exijan a los demás que actúen en consecuencia con las normas establecidas.
Si partimos de este presupuesto llegaremos entonces a la conclusión de que no son los aparatos de la esfera económica los únicos involucrados en esta importante batalla y tampoco los miembros de los consejos de dirección independientemente de que a todos ellos les está asignada la tarea de controlar como parte importante de sus funciones.
En tal sentido es necesario destacar la importancia que tiene el ejemplo personal para garantizar que todo marche por buen camino y por lo tanto es incuestionable que todo cuadro de dirección debe caracterizarse por respetar estrictamente las normas, actuar con entera responsabilidad y rendir cuenta ante los subordinados de su gestión.
Por ese camino es posible avanzar tanto cuanto se propongan en el orden individual y colectivo pero cuando ocurre lo contrario entonces están creadas las condiciones para que el centro laboral se convierta en terreno de nadie y florecerán las indisciplinas por doquier con todo lo que eso implica.
Deseo llamar la atención acerca de que en los momentos actuales hay elementos que son de sumo interés en este esfuerzo y dentro de ellos se precisa poner en primer orden la imparcialidad en el desarrollo de procesos como el referido a la determinación de los disponibles que se lleva a cabo ahora y donde las administraciones tienen fuerza legal para actuar. Los errores que se cometan bajo el empuje de vicios como el amiguismo o la tolerancia pueden ser fatales para el trabajo del centro.
A eso se suma lo relacionado con el uso racional de los recursos asignados en general y de manera especial con los combustibles y las materias primas para el cumplimiento de los planes productivos que se asignan con funciones específicas y que por lo regular implican para el país grandes gastos financieros por lo que su desvío o sustracción genera perjuicios significativos.
Identificar en cada centro, en cada departamento y esfera de trabajo los posibles problemas a enfrentar y más que eso, determinar las acciones necesarias para evitarlo constituyen punto de partida para alcanzar los niveles a que se aspira pero esto no sirve de nada o aporta poco si se queda en planes que no evolucionan de acuerdo con las nuevas circunstancias o que duermen el sueño eterno en las gavetas.
La lucha contra la corrupción, las ilegalidades y los delitos se da en todos los frentes, todos los días y a todas las horas y solo es posible vencer en el empeño si todos actuamos con apego a las exigencias.
Cerrar el camino a quienes pretenden vivir de la anarquía, disfrutar de beneficios que no le corresponden y considerarse por encima de la ley es tarea de estos tiempos.
