Embarazo
La reproducción como función biológica cumple el importante papel de propiciar que las especies se multipliquen de manera sistemática y eso permite su permanencia en el tiempo y el espacio.
Esa verdad está presente en la vida de todos los seres desde las microscópicas bacterias hasta las enormes ballenas y por supuesto incluye también al hombre y no es un secreto que tal función se concreta esencialmente a través de la práctica sexual.
Lo anterior no significa que en el caso particular del hombre, cada vez que tenemos sexo andamos en busca de nuevos hijos y por esa sencilla razón las personas responsables toman las medidas necesarias para evitar el embarazo y en tal sentido juegan un papel fundamental los llamados anticonceptivos.
No hay dudas de que evitar el embarazo es tarea que corresponde por igual a ambos miembros de la pareja a pesar de que hay quienes siguen pensando que es algo incumbente solo a las mujeres en su condición de portadoras del nuevo ser. Los que así piensan e olvidan de que si bien es cierto que la mujer no puede embarazarse sola y es el hombre el que aporta lo necesario para que eso ocurra.
De acuerdo con ese principio de responsabilidad compartida en los últimos tiempos cobran fuerza en el mundo entero las técnicas anticonceptivas aplicadas a los varones que tienen una probada eficacia y que incluyen no solo el uso del condón sino también la vasectomía y el uso de fármacos algo que demuestra la responsabilidad alcanzada en relación con este importante aspecto de la vida pero que algunos rechazan por el simple hecho de ir en contra de las tradiciones en un mundo donde la supremacía machista se inculca desde las primeras edades.
Muchos son factores que hacen indeseable un embarazo, desde las relacionadas con la situación económica o familiar hasta el tipo de relación que se mantiene con la pareja y cuando se produce son múltiples las consecuencias negativas que pueden generarse por tal motivo, es necesario y aconsejable hacer todo lo posible para evitarlo y en este empeño están involucrados tanto el hombre como la mujer.
La vía para evitar la concepción de un nuevo ser no es otra que imposibilitar la ocurrencia de la fecundación acto que se caracteriza por la unión del óvulo femenino con el espermatozoide masculino pues cuando eso ocurre ya estamos en presencia de un huevo o embrión y entonces habrá que recurrir al aborto que no es un medio anticonceptivo sino una salida de emergencia al problema surgido.
Los medios anticonceptivos evitan que esto ocurra y en general tienen una probada efectividad y la mayor parte de ellos no tienen efectos negativos sobre el organismo, todo lo contrario de lo que puede ocurrir con el aborto que incluso puede costar la vida por muchas razones o conducir a la pérdida de la fertilidad para toda la vida lo cual es lamentable sobre todo en personas jóvenes.
Desde luego que utilizar anticonceptivos no significa mantener una conducta sexual irresponsable por el simple hecho de que no hay riesgo de un embarazo, una cosa no puede motivar la otra y no hay nadie más responsable que las propias personas que forman parte de la pareja que están llamados a hacer las cosas como se debe en el momento oportuno.
Mucho hay que conversar de estas cuestiones con los más jóvenes de la casa independientemente de su sexo, los mayores tenemos la obligación moral de alertar y educar y este es un tema que bien merece atención si fuese necesario todos los días sin caer en extremismos ni persecuciones.
