En nuestra rutina diaria convivimos con emociones, positivas o negativas, que en ocasiones pasan desapercibidas. Estados de ánimo que van de lo simple a lo complejo en dependencia de las circunstancias.
El estrés, por ejemplo, es una sensación que creamos al reaccionar a ciertos eventos. Así lo definen varias fuentes consultadas. Es la manera en la que el cuerpo se enfrenta a un reto y se prepara para actuar ante una situación difícil con fortaleza y agudeza mental.
Los especialistas lo catalogan como estrés Bueno o Malo. El primero puede llegar ante situaciones sencillas donde la persona, aunque está tensa sabe salir de las mismas. Por ejemplo, la realización de un examen final. Un poco de estrés de este tipo ayuda a mantenerse atento, listo para hacerle frente a cualquier reto. El segundo puede aparecer al ser víctima de situaciones tensas como violencias físicas, conflictos familiares, estar siempre apurado, no tener tiempo para descansar o estar continuamente en movimiento.
Teniendo en cuenta lo anterior las personas pueden tener, entre otros síntomas, ataques de pánico, ansiedad, confusión, irritabilidad, problemas estomacales, dolores de cabeza o pecho, reacciones alérgicas, dificultades con el sueño, aparición de malos hábitos como fumar y beber así como comer en exceso.
La pregunta que se impone es… qué hacer para manejar el estrés
El mejor método para hacerle frente es aprender a manejarlo. Es un arte, por así decirlo, que se va perfeccionando si se usa con regularidad, no solamente cuando se está bajo presión. Lo ideal radica en no sobrecargarse con actividades, tratar de no ser perfecto, pues nadie lo es, dormir la cantidad de horas necesarias, aprender a relajarse, cuidar el cuerpo incorporándole un poco de ejercicio.
Aprender que los retos son oportunidades y las situaciones difíciles no son desastres, sino problemas momentáneos y muy importante resulta pedir ayuda y consejos a otras personas en vez de quejarte y permitir que se te acumule el estrés así como fijar metas propias y creer sobre todo en sí mismo.








































