Muchas veces apreciamos que las relaciones humanas no muestran sus mejores galas.
No hay dudas de que estas permiten aumentar el nivel de entendimiento, a través de una comunicación eficaz, sin perder de vista las diferencias individuales. Al mismo tiempo las relaciones entre las personas, disminuyen los conflictos, siempre mediando el respeto a las incongruencias y puntos de vistas de los otros, con lo cual se reducen divergencias y conflictos.
Diría con certeza que las relaciones humanas son de capital importancia para obtener éxito en todos los aspectos de la vida, llámense laboral, académico, profesional, afectivo, etc. La calidad de la relación que se tiene con las demás personas, es el fiel reflejo de la relación que uno tiene consigo mismo.
La finalidad de ellas, es propiciar la buena convivencia, lo más armoniosa posible, de forma que logremos la comprensión de las demás personas. En otras palabras, se trata de destruir todo aquello que se oponga al correcto entendimiento entre los hombres, claro que en ello la comunicación, el buen decir en el momento oportuno, nos favorece.

Pienso que en este aspecto puede hablarse de reglas de oro. El saludo, por ejemplo, ese que muchos echan por tierra, es una forma cortés con el que una persona hace notar a otras su presencia, es mostrar respecto a alguien, es una norma de buena educación.
Soy de las que piensa, que depende totalmente de las personas que fluyan las relaciones humanas. Tratar bien a los demás, dejar los problemas en casa, hablar en tono adecuado, despojarse de gritos y groserías que llenan de piedras el camino, son elementos que no pueden dejarse para después. .
Juntos podemos lograr una sociedad más sana con nuestros coterráneos y foráneos. La base es simplemente, el respeto a las diferencias de todo tipo.








































