Ayer tarde de alegría compartida con alumnos y trabajadores de la escuela especial Augusto César Sandino en ocasión del Día Mundial por el Síndrome de Down.
Organismos del territorio regalaron a los pequeños una fiesta cargada de emociones y sorpresas, dentro de ello, un espectáculo cultural que incluyó manifestaciones como la danza, la música y el humor.
Estos pequeños con necesidades educativas especiales también pudieron demostar sus habilidades artísticas.
Fue un espacio cargado de emociones donde los estudiantes del centro disfrutaron de este tipo de actividades que bien pudieran realizarse con más frecuencia.









































