Con el Desfile de la Serpiente, inauguración popular del Festival Internacional del Caribe, se pusieron este viernes de manifiesto el colorido y la diversidad de los grupos portadores de la cultura popular tradicional que son eje del evento.
Una vez más, las céntricas calles de la ciudad se llenaron de la
algarabía de la música y las danzas de las delegaciones artísticas de
más de 30 países que se han dado cita para expresar un mensaje de
solidaridad y paz en contra del bloqueo económico y la hostilidad de
Estados Unidos hacia Cuba.
Hasta el corazón urbano que late en el Parque Carlos Manuel de
Céspedes y sus alrededores llegaron los movimientos cadenciosos y
alegres de las centenarias congas y comparsas santiagueras, junto a
grupos folclóricos de otras provincias cubanas y de naciones caribeñas y
latinoamericanas.
Aunque la apertura oficial tuvo lugar el 3 en la Sala Principal del
Teatro Heredia no es hasta esta tarde que el jolgorio, sostenido
ininterrumpidamente desde 1981, entra en su plenitud con una
programación en la que confluyen manifestaciones artísticas, poesía,
religiosidad popular, oralidad y medicina natural.
Mención aparte para los más de 130 uruguayos presentes en la cita
para responder a la deferencia de ser su país el invitado de honor de la
cita, con el auspicio del matrimonio formado por la profesora Sara
Medeiros y el músico Oscar Damián, y el apoyo decisivo del embajador en
Cuba, Eduardo Lorier.
Para mañana está fijado en el Heredia el espectáculo de la delegación
sudamericana, en el cual se mostrarán los puntos comunes en el devenir
con los caribeños con expresiones como el candomble de raíz africana,
sin que falten, por supuesto, los tangos, las murgas y las milongas.
México tiene igualmente una nutrida representación, encargada de estrechar los tradicionales vínculos históricos y espirituales entre ambas naciones.










































